A casita

Antes de nada os diré que sí, que hoy era nuestro último día, pero lo íbamos a pasar casi entero en Londres. Nuestro avión de vuelta salía a las 19:40, así que teníamos tiempo de hacer cosas.

Claro que también estábamos cansados, así que la primera cosa que hemos hecho (esta vez sí, planeada) ha sido dormir. Teníamos que dejar la habitación a las 11h y nos ha ido justito. Hemos dejado las maletas para que nos las guardaran por unas horas y nos hemos ido a desayunar por última vez al Kantin Kitchen; aunque esta vez ha sido más ligero de lo normal, solo un café/té y un trozo de tarta para los dos. Además de desayunos potentes, también tienen muchas tartas con muy buena pinta; las dos que hemos probado, además, están muy buenas.

Luego nos hemos dedicado a explorar las distintas alternativas que teníamos para ir hasta el aeropuerto, mirando los transbordos y demás, y hemos decidido que lo mejor sería ir a Finsbury Park y de allí el tren hasta Gatwick (sí, vinimos a Heathrow, pero nos volvíamos desde Gatwick). Aunque también hemos pasado por King's Cross, que es enorme y peor para ir acarreando maletas, pero hemos aprovechado para hacer un poco el friki por el famoso andén 9 ¾, el andén del que sale el Hogwarts Express de los libros de Harry Potter. Al lado de la entrada a los andenes 9 y 10 tienen un cartelito con el andén 9 ¾ y, debajo, un carrito de equipajes incrustado en la pared. Puedes hacerte una foto empujando el carrito como si estuvieras atravesando la pared para entrar en el andén; eso sí, después de hacer una buena cola. Y al ladito hay una tienda que vende montones de cosas sobre Harry, desde figuritas hasta camisetas, bufandas y trajes de las cuatro casas de Hogwarts o varitas mágicas de distintos materiales.

Después de un rato hemos cogido un autobús hasta Islington porque habíamos quedado allí para comer con Jesús (de ahí que hubiéramos desayunado menos que otras veces). Hemos dado una vuelta por el barrio y luego nos hemos encontrado con él en el Terra Rossa, un restaurante italiano que les gusta bastante a Mai y a él. Es un restaurante bastante sencillo, pero hemos comido bastante bien, nos hemos despedido de nuestro amigo (espero que pasen menos de diez años hasta volver a verlo) y nos hemos ido a hacer una escape room en Breakin' Escape Rooms, una sala que también nos había recomendado él.

Tienen varios escapes y nosotros hemos hecho Sherlock's Despair, que nos ha gustado bastante. Sherlock Holmes ha muerto y tú, el doctor Watson, sospechas que ha vuelto a simular su muerte e investigas el asunto (esto te lo cuentan antes de entrar, no os destripo nada). Es de resolver muchos puzles, pero están bien hechos, son originales y distintos unos de otros. No nos ha dado tiempo de acabar en la hora que daban, pero nos han dejado unos minutitos más porque casi lo teníamos. En fin, que lo hemos pasado bien.

Y ahora sí, se acabó lo que se daba. Vuelta al hotel, recogida de maletas y a hacer el trayecto planeado hasta Gatwick vía Finsbury Park. En el aeropuerto hemos facturado (ya sabíamos que, si no lo hacíamos, era bastante probable que nos obligaran a hacerlo antes de subir al avión, así que preferimos ir sin bultos), hemos intentado entrar en una sala VIP sin éxito (la única que aún no había cerrado tenía lista de espera), hemos cenado en un pub del aeropuerto (a precio de pub normal de Londres y bastante rápido) y nos hemos ido corriendo a embarcar, que se nos iba el avión. Podíamos haber corrido menos, porque han ido con retraso. En fin, vuelo sin más incidencias hasta aterrizar con unos veinte minutos de retraso y recoger el equipaje con mucho más retraso, como es habitual en la T4 de Barajas (y más si vas a la satélite, como ha sido nuestro caso). Hemos llegado a casa sobre las dos de la mañana y directos al sobre, medio muertos, pero contentos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vente pa Inglaterra, Pepe

La Abadía

Dinosaurios